lunes, 9 de julio de 2018

Involuntary Hiatus


Pretendí desde el inicio que esta entrada fuera muy corta. 
Este blog, en sus casi 9 años (wow) ha tenido solo en 3 ocasiones un hiatus como tal.

La primera vez fue cuando terminé con mi segundo novio oficial. Ha decir verdad, el dolor pasó pronto a dejar de ser por la pérdida y empezar a ser un proceso bastante complicado de perdonarme a mí misma tras haber permitido tanto.

El segundo fue cuando renuncié a mi primer trabajo. Mi jefe era bueno, pero el giro y la actividad jamás serían lo mío; no podía sino sentirme muy miserable y en el lugar incorrecto cada día que pasaba.


Y ahora este. El tiempo en el que porfin, trás tantos años de anhelarlo, imaginarlo y fantasearlo, consigo mi independencia.


Está algo de más mencionar que las cosas al final no fueron en absoluto planeadas, y si bien era algo que tarde o temprano debía hacer, para nada fue como me hubiera gustado que fuera, o como normalmente debiera ser. (Según yo)


Sin embargo, he vivido más experiencias y cambios en el último año que en ninguna otra etapa en mi vida, al punto de entender (como creo lo he mencionado anteriormente en este blog) que los cambios son parte de la vida, y conviene bastante aprender a vivir con ellos, aprovecharlos, superarlos ¿Y porqué no? Hasta disfrutarlos.




Escribo esta entrada con Mushu en brazos (jamás estuvo tan cariñoso ♥, siento que el cambio le sentó bastante bien a él también) e internet AL FIN en el lugar donde viviré.

También preparándome para vivir una nueva e importantísima etapa, donde el preámbulo ha tenido incontables altas y bajas en un lapso muy corto de tiempo. 



Pero hey, aquí sigo, de alguna manera en pie.

Y así pretendo permanecer. ~


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