sábado, 1 de septiembre de 2012

breakin'


No recuerdo una semana en la que haya tenido más montaña rusa de emociones. Ni siquiera puedo pensar en palabras correctas.
Pero dado el sentimiento cambiante, considero éste el momento oportuno para escribir.

Han sido días increíblemente desgastantes, de principio a fin. Sé que he hablado DEMASIADO de replantearme metas, pero creo estoy concretando algo valiosísimo que había olvidado y que trataron de enseñarme hace muchos años.

Me sentí mal, me sentí traicionada y a la deriva profesionalmente. Necesitaba una pausa para pensar en que hacer. ¿Suena dramático? Lo pienso también. Todas las personas cercanas me dijeron "no lo hagas, no abandones"

Eso aunado al estrés y frustración que hubo en cuanto a la organización de un evento escolar. Sé que en cuestión, no es algo importante. Pero para nosotros significaba muchísimo. Al final todo salió en verdad bastante bien. Pero fue pura suerte, comenzamos a trabajar como grupo a muy poco tiempo del evento. No debemos confiarnos. Sin embargo, pienso que como grupo NECESITÁBAMOS que esto saliera bien.



Ahora, a lo que iba: La importancia crucial que tienen las palabras y el como las interpretamos.

¿Me pude haber evitado el estrés y sentimiento de traición, por ejemplo? Pienso que si, de alguna manera.

Pero he trabajado bajo los mismos esquemas TODA MI VIDA. Están tan arraigados a mi persona y a mi conciencia que son parte de mí. Ellos soy yo ahora, y así me manejo para con los demás. ¿Les ha pasado? Me pongo a pensar en las otras opciones que tenía. Y vaya que tenía.


  • No puedes obligar a los demás a hacer las cosas.
  • No des más de lo que te corresponde, pero no por ello seas irresponsable.
  • Siempre puedes aprender más de alguien más, SIEMPRE.
  • Reconocer tus debilidades y errores es un acto de increíble valentía. Pedir ayuda, lo es aún más.
  • Sé sincero con los demás, y sobre todo, sé sincero contigo mismo.
  • No te culpes por sentir cosas que CREES no deberías sentir. Las sientes y punto.
  • No tienes porqué dar explicaciones de lo que haces a nadie. Tu tienes tus razones. Que les baste con eso.
  • No temas ser juzgado. Juzgar es lo más fácil, y por eso cualquiera lo hace.
  • Seguridad no quiere decir que tengas que hablar más fuerte o atacar a quien no comparte tu punto de vista.  Seguridad es también saber escuchar al otro.





Siempre hay alternativas. Y es curioso que hay alternativas que ni siquiera consideramos porque pensamos que es "imposible" para nosotros realizarlas. ¿Por qué no? "Yo nunca le hablaría a ella". "Nunca me levantaría a opinar" "No le diría a él lo que siento ¿Para qué?"

¿Que tal si nos llevamos una sorpresa?

Estamos tan acostumbrados a proceder de la misma manera que siempre se repite el mismo ciclo. Esto, claro está, tiene explicaciones sociales y culturales. ¿Qué tanto nos atraviesan las creencias de nuestros abuelos y papás? ¿Nos son funcionales ahora? Algunas lo serán, otras es necesario cambiarlas porque la vida es cambiante. Que la moral nos sirva a nosotros para convivir, y no nosotros a ella para controlarnos y sentirnos culpables.

Se trata de romper nuestros propios esquemas. La guerra al final siempre es con nosotros mismos.
Es el dejar de echarle la culpa a los demás y dejar de justificarnos.

El animarse a hacer algo, algo muy pequeño, de una manera totalmente diferente. Es difícil, casi imposible. Pero, al final, no tienes nada que perder.

¿Qué es lo peor que puede pasar?



4 comentarios:

  1. Yo no soy muy buena para trabajar en equipo, últimamente mis skills para las relaciones sociales están por el piso. Ni modo, a esforzarse.

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  2. Justo necesitaba un empujoncito yo también. Gracias ^^

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  3. ufff~~~
    es demasido profunda tu entrada per sin dudas das unos muy buenos consejos

    supongo que estas cituaciones no son para nada faciles, de todasformas te deseo lo mejor muñeca

    exitos ♥♥♥

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    1. muchas gracias yue :') tu siempre tan linda!

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