viernes, 3 de febrero de 2012

Smoking

Hoy regreso del bar con mi cabello y mi ropa impregnados de un horrible hedor a cigarro, que ni por asomo se compara a los que tu fumabas. Esos cigarros que eran largos y negros, con sabores exóticos y que siempre dije te causarían cáncer más pronto. No se compara por nada a como el humo delicado y elegante de aquella muestra de excentricidad llenaba la habitación. Siempre odié el humo de cigarro, siempre odie el aroma a tabaco...pero contigo tomaba un significado diferente; era una fragancia con la que me dejaba envolver mientras te abrazaba y con mis manos trataba de aferrarme a tu alma inutilmente.
Bastaba inhalar un poco de esa toxicidad tan seductora para que cerrara los ojos y me perdiera en tí, tan profunda e irremediablemente...



1 comentario:

  1. Nena! Ya me leí la entrada pasada! No había tenido tiempo de actualizar, pero ya estoy aquí! OMG me encantaron tus fotos! Y qué bueno que puedas pasar más tiempo con tus amigas :) Se ve que la estás pasando genial ;w; Muchos besitos para tí, princesita <3

    P.D. Amé tu escrito y tu dibujo!! Oh! Me siento identificada (me gustaba oler el tabaco en la ropa de aquella personita, jujuju) <3

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